
Tecnología accesible, formación y redes de apoyo para ahorrar tiempo, mejorar la conciliación y hacer de la ganadería extensiva una actividad más rentable y sostenible.

En este artículo queremos destacar el propósito de Kit SOS-GE. Ayudar a que la ganadería extensiva sea más sostenible, rentable y capaz de afrontar mejor los cambios y dificultades del sector. Para ello, el proyecto identificará y probará en explotaciones reales soluciones tecnológicas, prácticas basadas en la naturaleza y otras herramientas que puedan facilitar el trabajo diario. Las soluciones que funcionen se compartirán con el sector a través de formación, redes de apoyo e intercambio de experiencias entre profesionales, prestando especial atención a la participación de jóvenes y mujeres.
KIT-SOS-GE cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), a través de la cofinanciación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
La ganadería extensiva contribuye a mantener el paisaje, conservar la biodiversidad, reducir la vegetación que puede ayudar a la prevención de los incendios y generar actividad económica en muchos territorios rurales. Pero hay una pregunta que cada vez pesa más: ¿quién querrá hacerse cargo de estas explotaciones dentro de diez o quince años si para vivir de ellas hay que estar disponible prácticamente todos los días del año?
En la Fundación Agroecosistema escuchamos esta preocupación en explotaciones muy diferentes. No basta con que una ganadería sea sostenible desde el punto de vista ambiental: también tiene que serlo para la persona que la trabaja. Si el día a día obliga a recorrer kilómetros para comprobar bebederos, abrir y cerrar puertas, vigilar animales, revisar la alimentación o atender incidencias que podrían detectarse a distancia, la tecnología puede convertirse en una herramienta útil. Bien aplicada, puede ahorrar tiempo y desplazamientos, facilitar la conciliación y mejorar tanto la calidad de vida de ganaderos y ganaderas como el bienestar de los animales.
Automatizar una explotación significa para el ganadero o la ganadera reservar su tiempo para las tareas en las que su conocimiento realmente aporta valor.
Un proyecto pensado desde los problemas cotidianos
Kit SOS-GE nace precisamente de esta realidad. El proyecto parte de una idea sencilla: identificar soluciones accesibles que permitan mejorar simultáneamente la sostenibilidad económica, ambiental y social de la ganadería extensiva y comprobar cuáles funcionan de verdad en explotaciones reales.
Para ello, el proyecto ha comenzado escuchando directamente a ganaderos y ganaderas. Ya se ha realizado una encuesta para conocer sus principales necesidades y dificultades y un taller para contrastarlas y priorizarlas. Este trabajo permite orientar la búsqueda de soluciones hacia aquello que realmente preocupa al sector y evitar que sea la tecnología, y no las necesidades, la que marque el camino.
A partir de estas prioridades, las soluciones se analizarán teniendo en cuenta aspectos muy concretos: cuánto cuestan, si son fáciles de implantar y mantener, cuánto tiempo necesitan para dar resultados, qué posibilidades existen para financiarlas y qué mejoras pueden aportar a la explotación.
Entre las opciones que se están estudiando hay herramientas muy sencillas y otras más avanzadas: cámaras de vigilancia, puertas automáticas, sistemas para controlar el agua a distancia, sensores, collares de geolocalización, cercas virtuales, drones, seguimiento de pastos por satélite o aplicaciones de gestión ganadera. También se estudiarán soluciones basadas en la naturaleza, como las prácticas relacionadas con el manejo de los pastos, el suelo y los recursos naturales, así como medidas organizativas que puedan mejorar ls condiciones de trabajo y la calidad de vida de ganaderos y ganaderas.
Una cámara ayuda a ganar tiempo
Pensemos en una tarea aparentemente menor: comprobar un bebedero. En una finca extensa puede significar varios kilómetros de desplazamiento para verificar algo que, en la mayoría de los casos, está funcionando correctamente pero cuya garantía de funcionamiento es VITAL para la supervivencia de los animales y la sostenibilidad de la ganadería. Una cámara o un sensor de nivel no sustituye la supervisión profesional, pero puede evitar numerosos viajes innecesarios y generar una alerta (y un desplazamiento) cuando realmente existe un problema.
Lo mismo ocurre con una puerta automatizada, un comedero con identificación, un sistema de aviso ante fallos de suministro, o tener geolocalizados a los animales. Cada automatismo puede ahorrar pocos minutos o una visita concreta, pero cuando se suman durante semanas y meses el resultado se traduce en horas de trabajo recuperadas y una rentabilidad añadida nada despreciable.
Y esas horas tienen un valor que rara vez aparece en las cuentas de la explotación: poder organizar una tarde libre, atender a la familia, participar en una formación, reducir desplazamientos nocturnos o simplemente disminuir la sensación de estar permanentemente de guardia para sencillamente disfrutar de la vida.
¿Qué tipo de soluciones valoraría Kit SOS-GE en la automatización de tareas?

Kit SOS-GE se desarrolla en explotaciones vinculadas a Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura.
Probar antes de recomendar
Una de las claves de Kit SOS-GE es que las soluciones no se recomendarán solo porque estén disponibles en el mercado. Primero se seleccionarán y contrastarán con el sector y después se probarán en explotaciones reales.
El proyecto trabajará con seis fincas piloto situadas en el entorno de los espacios naturales protegidos de Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura. En conjunto abarcan más de 10.500 hectáreas y representan distintos tipos de ganadería extensiva: ovino, caprino, bovino y porcino. En estas explotaciones se probarán soluciones tecnológicas, prácticas basadas en la naturaleza y medidas organizativas.
A ellas se sumarán cinco explotaciones de ganaderos y ganaderas que compartirán su experiencia con otros profesionales del sector. Así será posible seguir de cerca cómo se implanta cada solución, qué cuesta, qué dificultades aparecen y qué resultados ofrece.
La idea es sencilla: poder ver cómo funciona una solución en una explotación real antes de decidir si merece la pena la inversión y posterior incorporación.
La mejor tecnología para una ganadería no es la más sofisticada, sino la que resuelve un problema concreto, es fácil de mantener y ayuda a ahorrar tiempo, trabajar con más seguridad y mejorar la rentabilidad de la explotación.
El relevo generacional también depende de cómo se trabaja
Cuando hablamos de relevo generacional solemos pensar en la rentabilidad, el acceso a la tierra o la financiación. Todo ello es importante, pero también lo son las condiciones de trabajo y la calidad de vida.
Para una persona joven, resulta más difícil plantearse un futuro en una actividad que exige estar disponible casi siempre, con jornadas poco previsibles y pocas posibilidades de conciliación. En cambio, disponer de herramientas que permitan supervisar algunas tareas rutinarias a distancia con un teléfono, contar con una red de apoyo o acceder fácilmente a formación y asesoramiento puede hacer la profesión más atractiva y viable.
Kit SOS-GE quiere contribuir a cambiar esa imagen. El proyecto busca dar mayor visibilidad a jóvenes y mujeres, facilitar su participación y mostrar nuevos referentes dentro del sector. Modernizar la ganadería extensiva no significa perder su identidad, sino incorporar herramientas y formas de trabajo compatibles con las expectativas laborales y personales del siglo XXI.
Aprender desde el móvil y entre iguales
Una solución solo es útil si se sabe utilizar. Por eso Kit SOS-GE no se limitará a probar herramientas y equipos: también ofrecerá formación práctica, breve y fácil de consultar desde el teléfono móvil.
Los contenidos abordarán cuestiones muy diversas, desde cámaras, automatismos, sensores, gestión del agua o drones hasta manejo del ganado, mejora de suelos y pastos, bioseguridad, bienestar animal, certificación ecológica o comercialización. El objetivo será explicar de forma sencilla cómo aplicar cada solución, qué necesita para ponerse en marcha y qué resultados puede aportar.
Además, buena parte del aprendizaje se apoyará en la experiencia de otros ganaderos y ganaderas. Ver cómo otra persona ha aplicado una solución, qué le ha funcionado, qué dificultades ha encontrado y qué haría de otra manera puede ser una de las mejores formas de aprender y decidir si esa solución puede encajar en nuestra propia explotación.
Tecnología para ayudar a fijar a la población en el medio rural
Detrás de una cámara, una puerta automática o un sensor también hay tiempo. Y ganar tiempo puede ayudar a mejorar las condiciones de trabajo y hacer más fácil compatibilizar la actividad ganadera con la vida personal y familiar.
La ganadería extensiva genera actividad económica en muchos territorios rurales, mantiene explotaciones familiares y contribuye a conservar una gestión activa del paisaje. Cuando una explotación desaparece, no solo se pierde actividad productiva: también se pierde conocimiento, empleo y capacidad para seguir gestionando el territorio.
Por eso Kit SOS-GE pone a las personas en el centro. Automatizar algunas tareas, crear redes de apoyo, facilitar formación y demostrar que sostenibilidad, rentabilidad y conciliación pueden ir de la mano forman parte de una misma idea: hacer que continuar en la ganadería extensiva sea una opción profesional viable y que nuevas personas puedan plantearse un futuro en el sector.
Del kit a una comunidad de soluciones
Kit SOS-GE quiere dejar algo útil más allá de la duración del proyecto: una guía de soluciones, una red de explotaciones demostrativas, materiales de formación y una comunidad de profesionales que puedan seguir compartiendo experiencias y resultados.
Cada explotación es diferente. Por eso no habrá una única solución válida para todas. En una finca, el primer paso puede ser instalar una cámara o un sensor de agua; en otra, automatizar una puerta; en otra, utilizar sistemas de geolocalización o mejorar el manejo de los pastos.
Lo importante es partir de una necesidad real, elegir una solución que encaje en cada explotación y comprobar si realmente ayuda a ahorrar tiempo, mejorar la gestión o aumentar su viabilidad.
El futuro de la ganadería extensiva también depende de que quienes la ejercen puedan vivir y trabajar en mejores condiciones. Mejorar esas condiciones también es innovar en desarrollo rural.
Sobre el proyecto
Kit SOS-GE trabaja en Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura y está impulsado por una agrupación formada por Fundación Agroecosistema (coordinadora), Universidad de Sevilla, Fundación Cooprado y la Asociación Nacional de Criadores de Ovino Segureño (ANCOS).
El proyecto busca identificar, probar y compartir soluciones que ayuden a mejorar la sostenibilidad, la rentabilidad y las condiciones de trabajo en la ganadería extensiva. Para ello, combinará identificación de soluciones, explotaciones demostrativas, formación práctica, intercambio de experiencias entre profesionales y seguimiento de los resultados.
La automatización de tareas que se aborda en este artículo es solo una parte de ese trabajo. El objetivo es utilizar herramientas accesibles para reducir tareas rutinarias, ahorrar tiempo y desplazamientos, facilitar la conciliación y hacer más atractiva la actividad para nuevas generaciones, manteniendo el carácter extensivo y la función ambiental de estas explotaciones.
Susana Vélez · Directora de Fundación Agroecosistema


