Se trata de un tipo de cliente que le gusta la carne pero busca consumirla menos, principalmente por motivos de salud.

El informe de la Organización Mundial de la Salud que en 2015 alertaba del potencial cancerígeno de la carne procesada y planteaba dudas sobre la roja, contribuyó a la aparición de un cliente más preocupado por este tipo de cuestiones.

La catalana Noel Alimentaria se ha lanzado a la producción de una nueva línea de embutidos que, según garantiza la empresa, huelen y saben cómo el resto, pero cuya composición tiene una particularidad: no contienen nada de carne.

Ya hay mortadela, chopped y galantina sin ningún rastro de carne y en breve, añadirán hamburguesas, albóndigas y salchichas.

Para ello crearon una división especializada en una de sus fábricas -separada del resto para evitar cualquier contaminación- y apostaron por “abrir un nuevo nicho de mercado” en España, siguiendo el camino ya iniciado en países como Alemania o Reino Unido.
Una de las clave del éxito de este producto es que se venda en el lineal de charcutería, y no en el que se muestran los alimentos especiales.